El 14 de agosto de 1959 se iba a inaugurar la iluminación artificial en el estadio Lluís Sitjar, ese día se celebró un partido amistoso contra el Newcastle United. Pero el invitado de honor fue Alfredo Di Stéfano, considerado el mejor futbolista del mundo en esa época, dedicó uno de sus días de vacaciones en la Isla, para vestir la camiseta del conjunto mallorquín. El resultado final del encuentro fue de 1-1, el Real Mallorca que acababa de ascender a Segunda y que esa misma temporada subió a Primera, dio una muy buena imagen en aquella noche de fútbol.
La alineación fue la siguiente: Ricardo Zamora, en la puerta; Arqué, Bolao, Guillamón en defensa; Forteza y Diego en la línea de medios y Oviedo, Martínez, Di Stéfano, Lorenzo y Rodríguez II en ataque. Aquel día, Jaime Turró dirigió al equipo desde el banquillo, él era el segundo entrenador de Juan Carlos Lorenzo.





6 Mayo 2009 a las 18:08
que grande es que el mallorca tiene una historia de los grandes equipos europeos, muy buena noticia xisquet
9 Mayo 2009 a las 20:11
Si esque lo que no haya echo el Mallorca…
15 Mayo 2009 a las 9:44
La verdad que cuando lo leí en la historia del Mallorca no me lo podía creer que Di Stefano jugara un partido con el Mallorca.